Esperanzas renovadas para el Círculo Gijón (Firma invitada: F.Gayo / Asturbasket)

Conocemos al próximo rival de Grupo Alega Cantabria de la mano de Francisco Gayo, artífice de la web asturbasket.com y colaboradora de El Rincón del Basket.

El Círculo Gijón transita por su tercera temporada en la LEB Plata, una campaña que debería de servir para consolidar el proyecto geométrico en la tercera competición del baloncesto profesional masculino español. Al mando de la nave gijonesa continúa Nacho Galán, factótum de este proyecto dentro y fuera de la cancha.

El veterano técnico gijonés cuenta con el respaldo de Óscar Moro y Emilio Pérez dentro de su cuerpo técnico, un triunvirato que trabajan con coordinación y sintonía perfectas. El objetivo para este ejercicio no puede ser otro que la permanencia en la categoría, una palabra escrita con letras de oro en el vestuario negrillo.

Y es que la trayectoria del Círculo Gijón Baloncesto y Conocimiento desde su creación en el verano del 2017 ha estado, hasta el momento, trufada de malos resultados deportivos, por lo que las aspiraciones se centran totalmente en, de una vez por todas, obtener un balance positivo en las canchas al final de la temporada. En su primer año de existencia, el Círculo, que militaba en el grupo asturiano de 1ª Nacional, fracasó en su objetivo de ascender a la Liga EBA tras caer en las semifinales de la Final A-4 ante el Universidad de Oviedo-OCB de Alonso Meana y Alejandro Rodríguez, que en una tarde histórica protagonizó una de las mayores sorpresas que se recuerdan, superando a un conjunto liderado por el ex NBA Robert Swift y compuesto, entre otros, por hombres como Junior Johnson, Mike Kuethe, Antonio Austin y Rubén Suárez.

Pese al fiasco en esa Final A-4, ese mismo verano el CGBC solicitó una plaza en una LEB Plata que se ampliaba de cara al curso 2018-19. Llegaron para el debut en la categoría plateada estrellas como Saúl Blanco, Shane Osayande o Martyce Kimbrough, pero finalmente no se puso evitar el descenso deportivo tras caer en el último partido en casa ante el Hestia Menorca. El proyecto geométrico pudo lograr continuidad en la categoría tras adquirir la plaza del filial del Baskonia. En la pasada temporada hubo una profunda renovación en el “roster” gijonés con la incorporación de hombres como Joaquín Portugués*, Jamal Reynolds, Gregorio Adón, Carlos Poyatos o Rob Ukawuba además de la renovación de los Robert Swift, Ángel Moro o Javi Menéndez. Pero el Círculo siguió asociado con los malos resultados, aunque tuvo la fortuna de verse favorecido por la cancelación de la temporada, cuando era penúltimo en el Grupo de la Permanencia y tenía casi imposible la salvación.

En esta temporada, pese a las restricciones económicas provocadas por las consecuencias de la pandemia, el trabajo en los despachos parece haber sido más productivo. La primera medida a la hora de confeccionar la plantilla fue la de apostar por tener la máxima cantidad de jugadores españoles posibles, vista la regla que obliga a tener todo el tiempo en pista un mínimo de dos “jugadores formados localmente”.

Se prolongó la relación contractual con el hombre-franquicia Robert Swift, casado con una chica de Gijón, y los asturianos Ángel Moro y Jaime Llano, fichando del Gijón Basket 2015 de Liga EBA a otro local como el pívot Jorge Escapa.

Además, el Círculo Gijón ha pescado durante el pasado periodo estival con mucho acierto en el mercado nacional, adquiriendo piezas importantes como el base Tury Seara (UBU Tizona), el alero Alo Marín (Covirán Granada), el ala-pívot Javi Lucas (Igualatorio Cantabria Estela) y el pívot Marcos Portález (Bodegas Rioja Vega). También con experiencia en Ligas FEB llegó uno de los pocos extranjeros del equipo, el base-escolta canadiense con pasaporte jamaicano Jabs Newby, procedente del Enerdrink UDEA Algeciras.

La interesante colección de mimbres realizada por la dirección deportiva geométrica, no pudo desarrollar todo su potencial en los comienzos de temporada, debido a las dichosas lesiones que primeramente afectaron a Swift. Con una plantilla de mano muy corta, se trajo al prometedor Alejandro “Chuchi” Rodríguez, cedido por el Liberbank Oviedo Baloncesto, tras estar bajo la misma condición la pasada temporada en el Gijón Basket 2015. Pero la perla asturiana se rompió tras jugar tan solo dos encuentros con un Círculo, que veía como se le aplazaban sus tres primeros partidos en casa debidos a positivos por COVID-19 en los equipos rivales.

Si algún punto débil tiene el equipo geométrico es su rendimiento a domicilio donde aún no conoce la victoria esta temporada, situación que ha sido una constante en su etapa en LEB Plata con victorias contadas fuera de su feudo en estos años. Para paliar la baja de larga duración de Alejandro Rodríguez, llegó el alero lituano Justinas Olechnavicius, que había comenzado la temporada con el Liberbank Oviedo Baloncesto y atesora mucha experiencia en Liga EBA y LEB Plata.

Pero las lesiones han seguido acosando al conjunto negrillo. Primero cayó Ángel Moro, luego Javi Lucas y, por último, Jabs Newby se rompió el tendón de Aquiles en Algeciras. Todo ello unido a los problemas constantes de Swift y la baja para toda la temporada, ya mencionada, de “Chuchi” Rodríguez.

Sin embargo, con la plantilla capitidisminuida, es cuando el Círculo ha logrado su mejor rendimiento sumando hasta cuatro triunfos en casa ante CB Marbella, Innova Chef, CB Morón y Zornotza ST, este último el pasado miércoles.

Nacho Galán ha conseguido sacar el máximo rendimiento posible con los pocos mimbres que tiene a su disposición, contando en muchos partidos con tan solo 5 ó 6 jugadores del primer equipo reforzados por los vinculados del CB Pumarín: Adrián Riesgo, David Jiménez e Ismael García Tata.

Tury Seara está brillando en el puesto de base, destapándose como uno de los mejores en su posición en el Grupo Oeste, aportando mucha anotación además de una dirección de equipo privilegiada. Alo Marín es el “killer” en el perímetro, anotando desde el perímetro o en penetraciones, apoyado en esa tarea por Olechnavicius y anteriormente por el ahora lesionado Newby, sin olvidar la muñeca letal de Jaime Llano. En la pintura, Portález y Lucas se fajan como jabatos contando con el refuerzo de un bravo Escapa y del chaval Riesgo. La falta de centímetros de los gijoneses se compensa con mucho esfuerzo, altas dosis de “testiculina” y buena colocación bajo tableros para cazar los rebotes.

A nivel colectivo, el Círculo apuesta por un juego dinámico en ataque con mucho ritmo, rápida circulación de balón para aprovechar tiros en buenas posiciones, con abundante profusión de lanzamientos desde la línea de 6,75. En el juego interior Javi Lucas y Portález se combinan para sacar puntos gracias a su innegable calidad. Atrás, los geométricos buscan las ayudas constantes y defienden mucho tiempo en zona, buscando no cargarse mucho de faltas y cerrar el rebote defensivo para salir en rápidas transiciones hacia el aro contrario.

A la espera de que lleguen dos refuerzos, un escolta-alero anotador en lugar de Newby, y un ala-pívot o pívot para apuntalar el juego interior, el Círculo mira con esperanzas a lo que queda de temporada. Tiene sobrados motivos para la ilusión en este nuevo 2021.

Francisco Gayo – Asturbasket.com

Foto: Carlos Garna | Círculo Gijón Baloncesto

 

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