Chus Navamuel: «Hemos cumplido el objetivo del #KDTINF2019, no era fácil».

Pasado unas semanas desde la experiencia de Huelva, es buen momento para hacer balance sobre el campeonato.


Un mes antes del campeonato, nos encontramos con el handicap del calendario. Mientras todos nuestros rivales de Preferente iban a tener un calendario a priori menos exigente, nosotros íbamos a tener un campeonato mucho más compacto.

Tras el viaje a Huelva,  nos presentamos en la primera jornada con sendos descansos por la mañana y por la tarde. Aprovechamos para que las niñas vieran partidos de nuestra expedición ya que no íbamos a poder ver muchos más partidos el resto de jornadas.

En la segunda jornada, enfrentamientos a Melilla y Ceuta.  El partido de Melilla nos costo coger ritmo de partido pero en el segundo cuarto nos despegamos y llegamos al descanso con una diferencia holgada. La segunda parte vino por los mismos derroteros y al final del tercer cuarto cerramos 66-16.

Por la tarde competimos contra Ceuta y digo competimos porque les cerramos fuera de tiempo (Murcia gano de 30 puntos más o menos) con una canasta que nos regaló el árbitro del partido. Fue un partido bronco que nos hizo descentrarnos  y jugar a rachas para terminar con resultado 83-32.

En la tercera jornada  nos tocaba Aragón por la mañana y Murcia por la tarde. El momento clave del campeonato.

El partido de Aragón se nos puso cuesta arriba la primera parte ya que su juego interior (tenían 3 jugadoras muy grandes y Ariadna Termis, el techo de la categoría) era muy potente y llegamos al descanso con una desventaja de casi 20 puntos. 

La segunda parte nos pusimos el objetivo de ir remontando poco a poco hasta volver a meternos en partido y lo conseguimos. A falta de 3 minutos para el final nos plantamos con -5 y bola, pero dos pérdidas seguidas nos hizo que nos distanciáramos otra vez y pensar en el partido de la tarde. El resultado final fue 53-71 pero las sensaciones fueron de poder competir más el partido.

El partido de Murcia salimos muy enchufadas, mediante una gran defensa y muy centradas en ataque sumado a que justo antes del descanso rompimos el encuentro con tres triples consecutivos. Ya en la segunda parte, simplemente gestionamos la diferencia y terminamos con un 55-30 pensando ya en el cruce que seria la selección de La Rioja.

Tras la paliza de los dos días anteriores teníamos toda la mañana para descansar y prepararnos para la tarde. Les enseñamos a las jugadoras el video del rival porque quisimos que vieran la zona 3-2 que hacían para que no nos pillase de improviso aunque sabíamos que nos iba a costar.

Tras la victoria de Asturias nos tocaba a nosotros jugarnos la otra plaza. Fue un partido muy duro, muchos nervios, muchos fallos de concentración lo que viene siendo un partido de cruce de los de toda la vida.

Al descanso llegamos con una diferencia mínima por parte de La Rioja que se siguió engrosando (la zona 3-2 nos hacia mucho daño) hasta que a falta de 4 minutos para el final (-6) nos pusimos en zona 2-3 presionante en medio campo y nos asentamos más en defensa para llegar al último minuto empate. 

Un último minuto de infarto en ambos bandos que desembocaba en prórroga (tuvimos dos tiros libres para desempatar justo al final). 

En el periodo extra salimos más centradas que el otro equipo y nos llevamos el privilegio de jugar la final Preferente por un exiguo 55-51.

Tras llegar al hotel a las 21:30 horas, cena rápida, ducha, hacer las maletas para el día siguiente y a dormir que a las 10:15 teníamos que estar en la cancha calentando. 

Último día de campeonato con el premio de disputar un partido más y encima contra Asturias. Rival que nos había ganado en la preparación y al que le teníamos ganas. El primer cuarto íbamos ganando 26-17 pero a partir de ahí se nos acabaron las fuerzas y el resto del partido fue más un suplicio para nosotros que un premio. 

Es una pena que vaya todo tan apretado porque no tuvimos casi tiempo de recuperar y no pudimos competir más esa final. Este tipo de campeonatos pueden ser un escaparate para ciertos jugadores (menos de los que se piensan la gente) y para el resto es una experiencia vital impresionante. 

Pasar cinco días de concentración y competición a un nivel muy alto son cosas que solamente se viven en este torneo y algo parecido en ciertos clubs.

Es cierto que los jugadores tras el campeonato vienen con un nivel de baloncesto mejorado porque han visto, sentido y practicado a un nivel distinto al que están acostumbrados en nuestra región.

Mi valoración tras el campeonato es muy positiva ya que hemos cumplido el objetivo que no era nada fácil. El grupo se ha comportado, ha competido a buen nivel y la convivencia ha sido muy positiva
Chus Navamuel.

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