Álex González, entrenador, valora su paso por el #KDTINF2019 en Huelva

Pasadas unas semanas desde la finalización del #KDTINF2019, hablamos con Álex González, entrenador de una de las cuatro selecciones cántabras:

Expectativas del equipo:

El equipo iba muy mentalizado para competir, ese era nuestro mayor reto. Quedamos encuadrados en el grupo “C” de preferente con las selecciones de Ceuta, Murcia, Navarra y Melilla. El calendario nos resultó propicio y el orden de los partidos nos vino muy bien.

La preparación fue muy buena, competimos a muy buen nivel tanto en el torneo de selecciones organizado por la Federación Cántabra como en los demás amistosos que jugamos contra equipos Junior de la región (desde aquí agradecer a todos ellos su predisposición.)

También quiero agradecer a todos los jugadores que han estado en convocatorias desde la primera, allá por el mes de Junio, hasta los 12 que se han podido quedar al final. La convocatoria final es uno de los momentos más difíciles que tenemos como seleccionadores, pero solo pueden ir doce y aunque más jugadores lo merezcan, tenemos que elegir.

Evolución del torneo:

Después de un duro y largo viaje hasta Punta Umbría, tratamos de descansar muy bien y mentalizar a los chicos de cuales iban a ser nuestras costumbres alimenticias, de descanso, de imagen… 

Debutamos contra Ceuta, partido a priori sencillo. Intentamos rotar a los jugadores lo máximo posible conocedores de los partidos tan duros que venían a continuación. Victoria holgada y a descansar.
El segundo día, jugamos contra Murcia, el verdadero favorito para dominar este Grupo de Preferente. 

Llevábamos el partido bastante preparado desde Cantabria. Sabíamos que era una selección muy física, con piernas muy fuertes para correr y con Pivots muy atléticos. Nuestro Plan de Partido iba enfocado a protegernos en posiciones cercanas al aro, (realmente su físico imponía ya desde el comedor). 

Planteamos una defensa individual que intentaba colapsar la pintura asumiendo el riesgo de ser mas vulnerables en el perímetro. Nos fue bien y a pesar de jugar un gran partido, no pudimos hacernos con la victoria. Perdimos por 16 puntos aunque estuvimos en partido hasta los últimos compases, el equipo compitió muy bien.

Tercer día de campeonato, nos enfrentábamos a Navarra. Nuestro partido de rivalidad directa en este campeonato. Nos habían ganado en preparación de 3 puntos una semana antes pero nuestros jugadores sabían que teníamos armas para ganar. Ellos llegaban mas descansados por su calendario pero nosotros con más ritmo de competición. 

Navarra tiene un jugador muy bueno, cantera del Barça, que asume mucho protagonismo en el juego ofensivo del equipo. Desde la dirección técnica pensamos en hacer una Box and one. Entrenando nos salía bastante bien y tras el descanso, con el partido igualado nos decidimos a ponerla. No pudo salir mejor, atascamos su ataque y pese a tener un día horrible en el lanzamiento exterior (4%) pudimos ganar el partido desde la defensa. 

49-43 marcador final, (los haters dirán que si fue balonmano, mi buen amigo Amador está orgulloso de nosotros…) Bromas a parte, recuerdo pocos equipos que supiesen aferrarse más a la única posibilidad que había de ganar ese partido, defender 1c1, rebotear, ayudar, colapsar, ser 1 atrás… 

Esa misma tarde, jugábamos contra Melilla. Partido trampa ya que si nos relajábamos e íbamos de sobrados podría pasar algún disgusto. El equipo se mentalizo de que el trabajo de la mañana concluía tras ese partido. Los jugadores de rotación, que tenían mas energía supieron ayudarnos y con un partido muy serio nos impusimos por 40 puntos de diferencia. 

Aquí debo resaltar una de las mayores virtudes que ha tenido este grupo, ser uno, poner al equipo por encima del “yo” luchar por un objetivo común. Todos sabían, respetaban y ejecutaban su rol al 100% de actitud y acierto.


Concluida la fase de grupos habíamos conseguido nuestro objetivo deportivo mínimo, la clasificación para las semifinales de preferente compitiendo cada partido. En estas semifinales nos esperaba Castilla y León. Antes de viajar a Huelva, tanto Samu como yo pudimos ver partidos de esta selección, en el torneo de Iscar. 

Realmente hacían honor a la vitola de favoritos que traían. Un conjunto con un físico imponente que además era capaz de jugar tanto individual como colectivamente a un gran nivel. Los 12 guerreros de la selección Cántabra Cadete no pensaron en conformarse ni un solo segundo y salimos con la única intención de ganar, de ascender a Especial.

El partido se planteó creciendo desde la defensa, nuestra inferioridad física hacia casi imposible conseguir canastas fáciles. En la pintura era muy difícil conseguir puntos, en transiciones no sacábamos ventajas y el nivel del arbitraje propuesto desde la FEB (en mi opinión demasiado permisivo) hacia que no pudiésemos rebasar a nuestros oponentes. 

Nos quedaba defender, llevar el partido a pocos puntos y encontrar el acierto desde el perímetro que no tuvimos el día de Murcia. En el partido que pudimos ver entre Castilla y León y Asturias, del otro grupo, vimos que Castilla y Leon tenia problemas para atacar la Zona 2-3 que en un periodo del partido propusieron nuestros vecinos asturianos. 

Samu y yo confiábamos en colapsar sus virtudes con esta defensa alternativa, pero solo los jugadores son los verdaderos protagonistas, recuerdo como en la charla táctica en el hotel, decidimos preguntarles si creían o no en la Zona. Un par de jugadores se dieron un paso hacia delante y nos demostraron que iban hasta el final con nuestras decisiones.

El partido se desarrollo tal y como habíamos planeado salvo por una cosa, lesión inoportuna, dolorosa y frustrante para el equipo, de nuestro capitán, Juan Sánchez. Un termómetro para el equipo, el líder de la generación. A pesar de esta dolorosa pérdida el equipo estuvo increíble los 40 minutos. Como entrenador, y ya son muchos años, me cuesta recordar un partido que, pese a ser inferiores se pelease más de tu a tu, sin complejos, con desparpajo. 

Haciendo las cosas tal y como habíamos pedido los entrenadores, vaciándose en cada acción, dándolo todo. Me da igual el resultado, perdimos, si, y fue muy duro. No pudimos ascender, lo tuvimos en la mano, estábamos a 6 puntos a falta de 4 minutos. Lo intentamos todo, lo dimos todo. Los chicos lloraron, y eso me gusta, porque perder duele, pero se vaciaron, tanto física como emocionalmente.

Enhorabuena a los 12, desde el primero hasta el último, nos habéis hecho disfrutar, habéis creído en la victoria y nos habéis hecho creer a todos los que estábamos allí con una bandera de Cantabria. No puedo pedirle nada más a este grupo, solo puedo agradecerles estar a mi lado, darme la oportunidad de ser el capitán del barco con un buen escudero, gracias de nuevo Samu. 

Por último quiero agradecer a toda “La Familia” esa gente que desde Cantabria esta pendiente de nuestros resultados, de mandarnos un Whatsapp de ánimo y que tan bien nos viene, que están pendientes a 1000 Km con la app de la FEB siguiendo el minuto a minuto. 

Fuimos 9 seleccionadores, con Diego y Teja al mando más los que se quedaron aquí. Especialmente a Amador Díaz que nos ayudó en la preparación hasta 5 minutos antes de subirnos al autobús, A todos vosotros, gracias por todo. Es una suerte compartir esto con vosotros.

Gracias a El Rincón del Basket por la difusión, por el cariño con el que trabajas con nosotros y por tu inversión desinteresada de todo el tiempo que empleas en esta pasión.

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